¿Qué hacer con tu piel después de entrenar? La guía definitiva para no sobrecargarla

Cada vez son más las personas que se preguntan si, después de hacer ejercicio, deben volver a realizar toda su rutina facial. La duda es muy habitual: ¿hay que repetir todos los pasos del cuidado de la piel cada vez que entrenamos?

La respuesta es clara: no.

Lo importante no es la hora a la que vayas al gimnasio, sino si tu piel ya ha recibido su rutina de cuidado. Si ya has realizado tu rutina facial ese día, no necesita volver a «comer»; simplemente necesita recuperar su equilibrio tras el entrenamiento.

La piel no necesita alimentarse dos veces

Cuando realizas tu rutina facial, aportas a la piel los activos que necesita para mantenerse sana, protegida y equilibrada. Una vez aplicados, estos necesitan un tiempo para absorberse y ejercer su función (unos 40 minutos).

Por eso, independientemente de que entrenes dos horas después, al mediodía o por la tarde, no es necesario volver a repetir toda la rutina facial.

Hacerlo no aporta más beneficios. Al contrario, puede llegar a saturar la piel con un exceso de productos que realmente no necesita.

¿Qué ocurre en la piel cuando hacemos ejercicio?

Durante el entrenamiento, la piel también trabaja.

A través del sudor elimina toxinas y libera agua y sales minerales. Cuando el sudor se seca, esas sales pueden quedar depositadas sobre la superficie de la piel, alterando temporalmente su equilibrio y generando sensación de tirantez o incomodidad.

Por eso, después de entrenar, el objetivo no es volver a nutrir la piel, sino retirar esos residuos y ayudarla a recuperar su estado natural.

¿Qué debes hacer al terminar de entrenar?

La respuesta dependerá de cómo notes tu piel.

  • Si únicamente has sudado y la piel se siente limpia, basta con aclarar el rostro con agua para eliminar el sudor y las sales minerales. Después, si vas a seguir expuesta a la luz solar, reaplica el protector solar.
  • Si notas la piel más cargada o con sensación de suciedad, utiliza un limpiador y, a continuación, aplica una loción tónica para ayudar a restablecer el pH cutáneo. Después, vuelve a aplicar el protector solar si lo necesitas.

No hace falta volver a aplicar sérums, cremas ni repetir toda la rutina.

Menos es más

Uno de los errores más frecuentes es pensar que cuanto más producto se aplica, mejor estará la piel.

Sin embargo, la piel no funciona así.

Si ya has realizado tu rutina facial, volver a repetirla después del entrenamiento supone sobrealimentarla, cuando en realidad lo único que necesita es eliminar los restos de sudor y recuperar su equilibrio.

En el cuidado de la piel, más no siempre significa mejor. Lo realmente importante es ofrecerle a la piel lo que necesita en cada momento.

La clave está en adaptar la rutina al momento del día

No importa si entrenas por la mañana, después de comer o al finalizar la jornada. Lo importante es entender que el entrenamiento no obliga a repetir toda la rutina facial.

Después de hacer ejercicio, céntrate en limpiar la piel, equilibrarla si es necesario y protegerla del sol cuando vayas a seguir expuesta al exterior.

Porque una piel bien cuidada no es la que recibe más productos, sino la que recibe los adecuados, en el momento adecuado.

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Con cariño

Jenifer Alonso

Expert Facialist

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